“Cada día hay más evidencia de que el cambio cognitivo precede al cambio terapéutico en el tratamiento de los trastornos de ansiedad”

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Ansiedadt

Michael W. Eysenck representa una de las líneas académicas y de investigación más fructíferas en Psicología, que ha puesto en contacto a diferentes disciplinas psicológicas como la Psicología Básica, la Neuropsicología y la Psicología Clínica. Todo ello, como a él le gusta destacar, desde una perspectiva cognitiva de la ciencia psicológica. Hijo de uno de los psicólogos más influyentes del siglo XX, Hans Eysenck, pudo desarrollar su propio curriculum, un tanto alejado de las posturas biologistas de su padre, y construir todo un paradigma de investigación bajo el acercamiento cognitivo, que ha dado lugar a varios modelos teóricos, los cuales, como él mismo señala en esta entrevista, siguen siendo referencia en el campo de los procesos atencionales, la ansiedad y el rendimiento.

Michael W. Eysenck fue Catedrático de Psicología en la Royal Holloway de la Universidad de Londres entre 1987 y 2009 (Jefe de Departamento, 1987-2005). Actualmente es profesor emérito y miembro colaborador en la Universidad de Roehampton. Ha publicado alrededor de 170 artículos y capítulos de libro, en su mayoría dentro de esta área. Además, ha escrito 46 libros, algunos de los cuales son monográficos de investigación sobre la ansiedad y la cognición. Fue presidente de la Sociedad para el Estudio del Estrés y la Ansiedad, y el editor fundador de laEuropean Journal for Cognitive Psychology.

Tendremos la oportunidad de ver a M. W. Eysenck durante los días 14, 15 y 16 de noviembre, con motivo del VII Congreso Internacional y XII Nacional de Psicología Clínica que tendrá lugar en Sevilla, y en el cual participará como ponente.

Wenceslao Peñate, catedrático de la Universidad de la Laguna, le ha realizado la entrevista que reproducimos a continuación.

ENTREVISTA
En primer lugar, profesor Eysenck, deseo darle las gracias por aceptar la invitación para realizar esta entrevista, conociendo lo complicada que es su agenda.

Inicialmente, nos gustaría conocer sus actuales intereses académicos y científicos.

Su currículum se ha dirigido especialmente al estudio de la ansiedad (estado-rasgo), y los mecanismos que subyacen a esta característica psicológica. ¿Por qué ese interés en la ansiedad? ¿Cómo surgió? ¿Y, por qué su interés en los procesos subyacentes (en lugar de otras perspectivas teóricas)?

Yo siempre he sido un psicólogo cognitivo. En vista de la importancia de las diferencias individuales en el funcionamiento cognitivo, me pareció sorprendente que hasta hace relativamente poco había tan poco interés en las diferencias individuales entre los psicólogos cognitivos. La ansiedad es un elemento de diferencias individuales muy importante y es una característica que se presta a un análisis cognitivo directo. En esencia, simplemente me pareció fascinante tratar de identificar los procesos y estructuras cognitivas que nos ayudan a comprender las diferencias en el rendimiento cognitivo entre las personas con niveles altos y bajos en ansiedad-rasgo.

Nos gustaría destacar su contribución con una teoría inicial: la teoría de la eficiencia de procesamiento (processing efficiency theory). ¿Cuál es el estado actual de esta teoría, y por qué ha sido necesario modificarla dentro de una nueva teoría, la teoría del control atencional (attentional control theory)?

Si uno se basa en la evidencia de las citas recibidas, entonces la teoría de la eficiencia del procesamiento (propuesta por Manuel Calvo y yo en 1992), es todavía una teoría muy influyente.

Llamativamente, el número de citas del artículo teórico sobre la teoría de la eficiencia de procesamiento fue inicialmente bastante bajo, pero se incrementaron considerablemente, ¡han pasado más de 10 años desde que fuera publicado! Todavía recibe muchas citas cada año. Sin embargo, a pesar de este éxito, la teoría de la eficiencia de procesamiento poseía algunas limitaciones en varios aspectos.

Su limitación principal es que fue presentada en un momento en que teníamos una comprensión teórica poco sofisticada de los procesos atencionales. La razón más importante para el desarrollo de la teoría del control atencional es que los avances teóricos en la comprensión de los procesos de atencionales han permitido proporcionar una descripción más detallada de las formas en que la ansiedad afecta a la atención. Además, los avances en la neurociencia cognitiva también facilitaron los avances que se encuentran en la teoría del control atencional, en comparación con la teoría de la eficiencia de procesamiento.

De acuerdo con los hallazgos de sus investigaciones, queda relativamente claro que las personas con ansiedad se caracterizan por un procesamiento de la información deficiente, especialmente vinculado a los procesos atencionales (deterioro de las funciones inhibitorias, en las funciones de cambios entre estímulos y sus características, consecuentes deficiencias en la memoria de trabajo…). ¿En qué medida estos hallazgos representan un avance significativo para comprender el fenómeno de la ansiedad?

Mi estrategia usual ha sido la de considerar los efectos de la ansiedad sobre los procesos cognitivos como un desarrollo de las teorías atencionales y de memoria de trabajo, dentro de la psicología cognitiva. Ahora sabemos que hay varios procesos ejecutivos (e.g., función de inhibición, función de cambios), y, consecuentemente, yo he ido desarrollando progresivamente y ampliando mi comprensión de la ansiedad, para incorporarlos a estos desarrollos teóricos.
Un aspecto central de la teoría del control atencional contradice la propuesta inicial hecha por Irvin Sarason, según la cual los individuos ansiosos se caracterizan por la presencia de sentimientos y pensamientos de preocupación, y que éstos interfieren con el rendimiento de esas personas (jugando un papel de “pensamientos irrelevantes con la tarea” a ejecutar). Hasta la publicación de sus trabajos, creíamos que las personas con ansiedad obtenían peores resultados porque su capacidad atencional estaba disminuida, debido a que tenían que atender a estados internos, como los sentimientos de preocupación. ¿Cuál es el estatus actual de las relaciones “tradicionales” entre ansiedad y rendimiento?
Lo primero que me gustaría decir es que estoy muy de acuerdo con lo que Irvin Sarason y otros colegas han señalado sobre las distintas maneras en las que la ansiedad genera efectos negativos, ¡ya sea por medio de la preocupación u otros “pensamientos irrelevantes con la tarea”!
Mis puntos de vistas difieren de Sarason en dos sentidos: en primer lugar, creo que la preocupación a menudo lleva a los individuos ansiosos a hacer un mayor esfuerzo y, de esta manera, hacen que el efecto de la preocupación no sea del todo negativo. En segundo lugar, debemos relacionar la preocupación con las teorías cognitivas, mucho más de lo que lo hizo Sarason. Podemos pensar en la preocupación como una entidad que hace uso de procesos que están dentro del modelo de memoria de trabajo, tales como las funciones ejecutivas y el bucle fonológico. Esto ofrece la posibilidad de tener una comprensión más específica de lo que la preocupación supone para el sistema cognitivo.
¿Cuál puede ser el significado psicológico de que las personas con ansiedad se caractericen por un deficiente procesamiento de la información, en lugar de por un rendimiento pobre (comparado con personas no ansiosas)?
Tradicionalmente se creía que, implícita o explícitamente, existía, esencialmente, una relación directa entre rendimiento cognitivo y procesos internos. Por ejemplo, si las personas con ansiedad alta y las personas con ansiedad baja rendían de manera comparable en una tarea cognitiva, se asumía que no existían diferencias significativas en los procesos internos de ambos grupos. Por el contrario, yo creo firmemente que las personas altas en ansiedad y las personas con baja ansiedad pueden rendir a niveles comparables, pero a través de procesos subyacentes muy diferentes.
Como dices, los individuos con ansiedad elevada poseen un “procesamiento de la información deficiente”, pero los hechos son mucho más complejos que eso. Yo considero que las personas tratan de compensar ese procesamiento deficiente utilizando varios procesos de compensación. A riesgo de hacer una simplificación grave, el argumento es que los individuos con ansiedad elevada están muy motivados para evitar que su deficiente procesamiento deteriore su rendimiento. Esto explica el hallazgo frecuente de que los individuos con ansiedad alta informan de un mayor esfuerzo en la ejecución de tareas en comparación con los de baja ansiedad.

 

Fuente: infocop

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On julio 7, 2014
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