El abuso sexual infantil

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madre hablando con niña

El abuso sexual infantil, ¿qué es y cómo podemos detectar si mi hijo/a es víctima de abuso sexual?

Todos hemos oído hablar mil veces de abuso sexual a menores, sólo hace falta poner la televisión o mirar en internet, para ver noticias sobre este tema ¿Es realmente tan frecuente el abuso sexual a los niños como aparece en los medios de comunicación? Sí, lo es. Cada vez hay más estudios que así lo demuestran (López, 1994: De Paúl, Milner y Múgica, 1995; Pereda y Forns, 2007). Hay muchísimos casos que no se identifican y que nunca se denuncian. Cuáles son las claves de este abuso y cómo detectarlo es lo que vamos a explicar a continuación.

¿Qué es abuso sexual infantil? se considera abuso sexual infantil aquella situación en la que existe una coerción y asimetría de edad entre víctima y abusador, en la que se da una relación de desigualdad y se produce la utilización de un menor como objeto sexual, y en aquellos contactos e interacciones con un niño en los que se utiliza a éste para la estimulación sexual del agresor o de otra persona, con o sin consentimiento del niño.

¿Qué indicadores nos alertan del abuso en nuestros hijos? Existen varios tipos de indicadores: físicos, conductuales, etc. Pero aparecen recogidos en cualquier guía de abuso sexual infantil. Lo que se pretende con este artículo es concienciar a los padres de que cuando un hijo/a está raro o le pasa algo, puede estar siendo víctima de abuso sexual, que esa es una posibilidad que normalmente no se contempla, pero que es más real de lo que pensamos.

Cuando un niño/a, no ha pasado por un acontecimiento estresante como cambiar de colegio, tener un hermanito/a, perder a un familiar o a alguien muy importante para él, y aún así está sufriendo un cambio de conducta o de comportamiento en relación a cómo era con anterioridad, existe la posibilidad de que estén abusando de él.

Los abusadores más corrientes, se encuentran en las zonas donde hay niños, colegios, guarderías, campamentos, actividades de ocio o extraescolares, se encuentran en continuo contacto con la infancia. Esto es así cuando hablamos de abusadores ajenos a la familia, lo que no se da ni en la mitad de los casos de abuso sexual infantil, ya que los mayores abusadores de los niños y niñas son los padres y parientes cercanos.

Existen diferentes tipos de abuso: Abuso Sexual sin contacto físico. Incluye los casos de seducción verbal explícita, la exposición de los órganos sexuales con objeto de obtener gratificación o excitación sexual y la masturbación o realización intencionada del acto sexual en presencia del niño con objeto de buscar gratificación sexual. Asimismo la exposición de imágenes de contenido sexual no apto para menores estaría incluida dentro de este tipo de abuso. Vejación Sexual. El contacto sexual se realiza por el tocamiento intencionado de zonas erógenas del niño o por forzar, alentar o permitir que éste lo haga en las zonas erógenas del adulto. Contacto Sexual Genital. Se produce una relación sexual con penetración digital o con objetos (sea vaginal o anal), sexo oral o penetración con el órgano sexual masculino (sea vaginal o anal).

Respecto a la incidencia anual, en España se instruyen cada año aproximadamente tres millones y medio de diligencias previas, de ellas 11.000 (0,3%) corresponden a delitos contra la libertad sexual, de los cuales 3.500 son por delitos contra menores. Y se calcula que sólo se denuncian el 10% (Javier Urra, 2003).

¿Qué hacer si nos encontramos en la situación de ser un padre o una madre de un menor abusado? Si tenemos sospechas de que nuestro hijo/a puede estar recibiendo abusos por parte de alguien de la familia, nuestra primera obligación, es evitar que vuelvan a ocurrir, esto es, no dejar al menor sólo en compañía de la persona supuestamente abusadora, lo segundo sería acudir a la comisaría más cercana y tramitar denuncia, lo normal es pensar, que hay que esperar a tener a pruebas, porque se tacha a alguien de abusador y es una “etiqueta” para toda la vida, pero ¿Y los derechos del ese/a menor víctima de abuso sexual? ¿Y los derechos de las siguientes víctimas dónde quedan? Y es que con el tema de abuso sexual todo el mundo espera a tener pruebas, a estar seguro, para no equivocarse, pero si al salir de una cafetería no tenemos el coche donde estaba aparcado, no nos ponemos a llamar a todos nuestros contactos para ver si lo han cogido prestado, sino que vamos a la comisaría y denunciamos. Lo tercero y no menos importante, sería hablar con el niño y explicarle que sabemos lo que ha pasado y que de ahora en adelante vamos a evitar que le vuelva a ocurrir, que todo ha pasado y ha terminado, y lo último sería buscar ayuda profesional, ya que tanto el niño como nosotros vamos a necesitar asimilar el abuso y sus consecuencias.

Sirva este artículo de elemento de reflexión y análisis de un tema que es responsabilidad de todos.

 

Patricia Rojas Camacho

Psicóloga Clínica de Grupo Cambia

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On octubre 20, 2013
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